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miércoles, 24 de julio de 2013

Pasado azul, destino incierto

La mitad de los futbolistas azules la pasada campaña no han encontrado equipo
Cerrajería y Javi Casares, últimos en cerrar sus fichajes

Con el mercado avanzando, muchos equipos pelean por incorporar a los mejores futbolistas disponibles. Es una de las premisas actuales del Real Oviedo, esperar a que el mercado de fichajes madures para que futbolistas reduzcan sus pretensiones. Sin embargo, la otra parte interesada, los futbolistas, corren el riesgo de quedarse sin equipo, o cuanto menos, empezar la pretemporada tarde con los que serán sus nuevos compañeros.

Situación actual de las bajas del Real Oviedo
Así está la situación de la mitad de los futbolistas que abandonaron el Real Oviedo la pasada campaña, sin equipo. Siete jugadores de los catorce que no siguen en el club azul no han encontrado una nueva camiseta que defender. Sólo siete se decantaron por una nueva oferta, toda vez que el Real Oviedo les comunicara que no seguían perteneciendo a la plantilla azul.

Jandrín fue el primero, ni siquiera espero a la escabechina de Carmelo del Pozo, aquella noche de junio. Antes de que el encargado de la planificación deportiva del Real Oviedo, Alejandro Blanco anunciaba su fichaje por el Marino de Luanco. El de Lugones no supo aprovechar las numerosas oportunidades que tuvo en sus tres temporadas en el primer equipo, y no anotó ningún tanto con el primer equipo en 35 encuentros.

Posteriormente, Iker Alegre se sumó al proyecto del Ourense, y Pascual, pese a haber sonado para equipos como el Racing de Paco, se decidió por el Real Avilés, con el objetivo de seguir jugando al fútbol cerca de casa. A finales de junio Aitor Sanz rescindía con el Real Oviedo, para elegir la opción del Tenerife, equipo recién ascendido a Segunda División. Sanz regresa a la categoría de plata tras tres temporadas de azul.

Tampoco Fran Sol tuvo problemas en encontrar una nueva escuadra. El futbolista, que había llegado a Oviedo procedente del Lugo (equipo en el que estaba cedido por el Real Madrid “C”), regresa al equipo de la capital para jugar en su filial.

Aitor Sanz en su presentación en Tenerife. Deporpress.com
Los dos últimos exjugadores azules que encontraron nuevo equipo se dieron a conocer en las últimas horas. El primero fue Javi Casares. El jerezano regresa a casa para jugar en el Xerez CD, conjunto refundado debido a las deudas que tenía su antecesor. Casares había sido tanteado por el equipo azulino en los últimos días, y finalmente jugará en el equipo entrenado por David Vidal.

El otro caso es el de Galder Cerrajería. El futbolista vasco ha firmado por el Burgos CF, tras haber sonado para equipos de superior categoría, como fueran los recién ascendidos Alavés y Eibar. Sin embargo, el ex del Athletic Club, que también manejaba otras ofertas, como la del Racing de Santander, se ha decantado por un recién ascendido a la categoría de bronce.


Quedan, por tanto, siete jugadores sin fichar. Dani Barrio, Javi Cantero, Owona, Pedro Baquero, Pepe Díaz, Manu Busto y Xavi Moré. Los dos últimos habrían estado relacionados con algunos equipos. Es el caso de Xavi Moré, que estuvo en la agenda del Cádiz, o de Manu Busto, cerca del Avilés. La situación de Pepe Díaz, por ejemplo, es diferente a la del resto de nombres, puesto que hace menos de una semana, confiaba en continuar en Oviedo. Sin embargo, el delantero se entrenó en el día de ayer con el Lucena CF.

Estos datos reflejan que el haber jugado en el Real Oviedo no es sinónimo de buen escaparate a la hora de encontrar equipo.

sábado, 29 de junio de 2013

Hasta siempre, Aitor



El capitán deja el Real Oviedo tras tres temporadas
Llega David Alba para el lateral derecho

Definitivamente se ha cerrado un ciclo en el Real Oviedo. Si ya días anteriores comentábamos que esto podía ocurrir con las salidas de Busto y Moré, se ha confirmado con la marcha del capitán Aitor Sanz. El madrileño, jugador que en un principio tenía contrato para la próxima temporada, pone rumbo al recién ascendido CD Tenerife.

El mediocentro se acogió a una cláusula que incluía el contrato firmado con el anterior Consejo de Administración para salir del conjunto carbayón con la carta de libertad. Esta cláusula permitía que si Sanz presentaba una oferta de un equipo de Primera o Segunda División antes del 30 de junio.

Aitor Sanz jugó ante el Eibar sus últimos minutos.
Jonás Sánchez
La oferta llegó desde las Canarias, y de este modo, el futbolista abandona el Real Oviedo tras tres temporadas. Sanz, que había rechazado ofertas de categoría superior en otras temporadas, aceptó una jugosa oferta de contrato del club del Heliodoro Rodríguez López.

El jugador llegó al Real Oviedo en la temporada 2010-2011, y a lo largo de estas temporadas ha disputado 8.377 minutos con la camiseta azul. En este tiempo anotó cuatro goles, el último en la última eliminatoria ante el Eibar, con un disparo desde fuera del área tras una jugada a balón parado.

Sanz se había convertido en un futbolista digno de vestir el brazalete del Real Oviedo, pero con el paso del tiempo, los jugadores pasan y el equipo permanece. En su carta de despedida, en la web OVDSport, recalcaba que “me gustaría indicar que es una decisión puramente profesional y que ha sido un tremendo orgullo para mí vestir esta camiseta y portar este brazalete que nos representa”.  Mucha suerte en tu nueva etapa en Tenerife, Aitor.

LLEGA DAVID ALBA

En el apartado de altas, se ha cerrado el segundo fichaje para el Real Oviedo. Se trata de David Alba, lateral derecho del Albacete Balompié. El futbolista firma por el club asturiano por una temporada, con opción a otra en función de determinados objetivo. Alba llega al Real Oviedo con 28 años de edad.

Disputó las dos últimas temporadas en el equipo manchego y en la última campaña jugó un total de 2.922 minutos repartidos en 34 encuentros, anotando dos goles. Anteriormente había militado en el Conquense, en el Celta “B” o en el Rayo Vallecano cuando el equipo militaba en la categoría de bronce.

domingo, 16 de junio de 2013

No pudo ser. SD Eibar 1 – Real Oviedo 0



Los azules fueron superados claramente por el conjunto armero
La afición volvió a estar por encima de las expectativas


S.D. Eibar: Xabi; Bóveda, Añibarro (Arregui, minuto 81), Raúl Navas, Yuri; Capa (Diego J., minuto 70), Errasti, Dani García, Abaroa (Mainz, minuto 49); Guille Roldán y Arruabarena

Real Oviedo: Orlando Quintana; David Fernández, Baquero, Mantovani (Pepe Díaz, minuto 75), Álvaro; Xavi Moré, Aitor Sanz, Cerrajería (Héctor Simón, minuto 56), Casares; Señé (Manu Busto, minuto 56) y Cervero

No pudo ser. La crueldad futbolística se volvió a cebar con el Real Oviedo. El conjunto carbayón no fue capaz de darle la vuelta a la eliminatoria por el ascenso frente al Eibar y se ve abocado a otra temporada más en Segunda División “B”, fuera del fútbol profesional. Los azules se vieron superados por el equipo vasco prácticamente en todos los momentos del partido y el marcador final representa con justicia lo visto durante el encuentro.


El conjunto asturiano no fue capaz de lanzar ninguna vez entre los tres palos de la meta de Xabi Irureta, mientras que los locales sí que causaron peligro en varias fases del partido. El Eibar se mostró como un equipo sólido y es uno de los principales candidatos al ascenso.


Sin embargo, la afición azul volvió a cumplir con creces. A pesar de que el conjunto armero solamente facilitó trescientas entradas a los seguidores carbayones, estos duplicaron su presencia en Ipurúa, en uno de los fondos del estadio.


Carlos Granero introducía dos modificaciones en su once titular; Cerrajería y Señé eran de la partida en detrimento de Héctor Simón y Manu Busto, que esperaban su opción desde el banquillo. El resto del equipo para tratar de obtener la remontada era el mismo que en el encuentro de ida.


Xavi Moré se va de un rival. Jonás Sánchez
A pesar que desde la grada se mascaba ambiente de remontada, el equipo no se vio contagiado y siguió pecando de errores pasados, abusando en exceso de balones en largo y no siendo capaces de elaborar jugadas de varios pases. El Eibar, por su parte, se aplicó en defensa impidiendo que el Real Oviedo causase sensación de peligro en sus ataques.


De este modo, comenzaba golpeando primero el equipo de Garitano, quien optó por repetir el once de la ida. En el minuto seis, un derechazo de Capa se estrellaba en el travesaño. El extremo diestro fue un auténtico quebradero de cabeza a lo largo de todo el encuentro. Su velocidad volvió loca a toda la defensa azul.


Poco después el Real Oviedo contrarrestaría esta ocasión mediante un chut de Xavi Moré que se iba a la izquierda de la meta defendida por Irureta. Los oviedistas lo intentaban pero sin llegar a culminar más jugadas. Señé cogió los galones del equipo carbayón y era el futbolista catalán el que más fútbol ponía para el equipo visitante. Los locales, por su parte, aprovechaban su velocidad y creaban peligro mediante balones a la espalda de la defensa azul.


Guille Roldán tuvo una clara oportunidad en el minuto 22, tras burlar a David Fernández. Sin embargo, Baquero estuvo ágil para evitar mayor peligro. Los eibarreses se dedicaban a colgar balones al área por parte de sus extremos, aunque la mayor parte de esos centros iban a parar a las manos de un Orlando Quintana que hoy volvió a estar correcto.


Si en otros partidos los azules estaban acertados al menos a balón parado, en el de ayer ni eso. Un claro ejemplo fue la falta que Señé botó en el minuto 32, cuyo envío iba directamente fuera al no entenderse con Galder Cerrajería. Por parte del Eibar, Guille Roldán seguía siendo su principal amenaza.


También Xavi Moré llegó a causar cierto peligro en su banda mientras le duró el fuelle, esto fue, en el primer tiempo. Yuri, su defensor, llegó a volverse loco en algunas acciones, aunque el extremo diestro del Real Oviedo centraba después sin acierto.


La reanudación pareció sentarle mejor al Eibar, que veía como con un cero a cero le valía para superar la eliminatoria. Sin embargo, la primera ocasión clara venía para un Javi Casares que no había aparecido en exceso en la primera mitad. Su disparo se iba alto. Posteriormente, un centro de Xavi Moré a punto estuvo de ser gol, ante la indecisión del meta Irureta y uno de sus defensores. La mala fortuna volvía a aparecerse a los oviedistas.


Garitano volvía a repetir alguno de los movimientos de la ida, introduciendo a David Mainz en detrimento de Abaroa. Mientras tanto, en el Real Oviedo los revulsivos fueron Manu Busto y Héctor Simón, quienes ocuparon el lugar de Cerrajería y Señé, los dos mejores futbolistas del carbayones hasta entonces.
David Fernández recrimina una acción al rival.
Jonás Sánchez


En estos compases de la segunda mitad, las acciones de ataque azules no eran culminadas, ya que el árbitro invalidaba las jugadas. Esto sucedió con una mano de Cervero o con diversos fueras de juego como aquellos en los que incurría Javi Casares. Tampoco las jugadas a balón parado resolvían nada al equipo carbayón a pesar de la entrada de Manu Busto.


El tiempo se iba agotando y la reacción no llegaba. Los nervios comenzaban a aparecer y el Eibar, experto en estas lides, utilizaba sus recursos.  Y entre tanto, Granero quemaba sus naves. Consciente de que el equipo necesitaba dos goles, ante la lesión de Mantovani, no tuvo más remedio que arriesgar y dar entrada a Pepe Díaz.


Y ahí el Real Oviedo se vino completamente abajo. En el 77, Yuri remataba un córner al palo, siendo esta jugada el preludio de lo que iba a ocurrir un minuto más tarde. Arruabarrena ganaba la línea de fondo y dejaba el cuero a Guille Roldán, para que este batiera a Orlando Quintana. En la teoría nada cambiaba, el Real Oviedo seguía necesitando dos goles, pero en la práctica sí. Sin tirar a puerta y con tan solo doce minutos por delante, se antojaba misión imposible.


Así fue, puesto que en el ochenta, Mainz estuvo a punto de sentenciar la eliminatoria, pero Orlando Quintana resolvió a la perfección el mano a mano con el delantero local. El Eibar quiso que el encuentro muriera con su gol de ventaja, y apenas se jugó mucho más. Los azules solamente consiguieron crear peligro mediante jugadas a balón parado y centros que iban directamente a las manos de Xabi Irureta.


Final esperado para todo aquel que vio el encuentro. Una de las máximas del fútbol es que si no se tira a puerta es imposible anotar un gol, y esto fue lo que le ocurrió al Real Oviedo en el día de ayer. El fútbol volvió a golpear al equipo asturiano, quien ya se acostumbra a estos finales dramáticos. Toca pensar ya en la próxima temporada, donde a buen seguro, se volverá a dar el do de pecho.


“YO Y ESTOS TÍOS ESTAMOS ORGULLOSOS DE VOSOTROS. SOIS EL ALMA DE ESTE EQUIPO”


No fueron las palabras de Carlos Granero, sino las del capitán, Aitor Sanz. Al término del encuentro los jugadores del Real Oviedo fueron a agradecer el apoyo de los aficionados, quienes seguían aplaudiendo y entonando cánticos a favor del equipo entre lágrimas y gritos de rabia.


Los jugadores aplauden a la afición. Jonás Sánchez
Entonces, los futbolistas azules se retiraron a la caseta para después, volver a salir. Fue cuando el capitán pronunció esas palabras entre emotivas consignas repetidas por los aficionados azules. Las lágrimas entre los futbolistas del Real Oviedo se sucedían al tiempo que lanzaban sus prendas a la grada.


Ya en rueda de prensa, el míster  azul comenzaba reconociendo los méritos de su afición para después asegurar que “al equipo no se le puede reprochar nada”. Granero aseguró que “lo hemos intentado de todas las maneras y es complicado. El equipo lo ha dejado todo en el campo.”


En relación a su futuro, el valenciano apostaba por su continuidad “si el proyecto para la próxima temporada es para ascender y es serio”. Además, fue muy explícito a la hora de detallar el estado anímico de sus hombres “ el vestuario está jodido”, mientras que no escatimó a la hora de felicitar a su rival “por el comportamiento que han tenido con la gente del Real Oviedo”.


El míster azul cree que “con esta química entre equipo y afición, se volverá pronto al fútbol profesional”. Además, asegura que se debe concretar pronto la presencia de un entrenador para la próxima temporada “no se puede perder el tiempo y creo que el club está trabajando”  y urge a planificar ya la campaña siguiente “conmigo o sin mí”.

lunes, 10 de junio de 2013

Toca la machada. Real Oviedo 1 – SD Eibar 2



Los azules se dejan remontar en el Tartiere
Los cambios introducidos por Garitano, claves

Real Oviedo: Orlando Quintana; David Fernández, Baquero, Mantovani, Álvaro; Xavi Moré (Señé, minuto 57), Aitor Sanz, Héctor Simón, Casares; Manu Busto (Pepe Díaz, minuto 65) y Diego Cervero
S.D. Eibar: Irureta; Boveda, Añibarro, Raúl Navas, Yuri; Capa (Diego , minuto 77), Errasti, Dani García, Abaroa (Mainz, minuto 55); Guille Roldán y Arruabarrena (Jito, minuto 55)

No pudo ser y el Real Oviedo dejará los deberes para Ipurúa. El sábado los azules tendrán que remontar el resultado obtenido en el Tartiere. Difícil, sí. Pero no imposible. El encuentro siguió un guión que benefició a los oviedistas. Los de Granero dejaron patente su seriedad a lo largo de la primera mitad, y por ocasiones merecieron llevarse otro resultado. Pero en el fútbol importa, lo que en realidad cuenta es el número de goles que anota cada equipo. Y en eso, el Eibar fue superior.

En el minuto dos de partido, el conjunto armero avisaba con un disparo de Abaroa. El extremo zurdo trajo de cabeza a David Fernández, así como Capa, por la derecha, causaba grandes problemas a Álvaro Cuello. Sin embargo, el conjunto carbayón se sobreponía, y comenzaba a elaborar su juego. Y este se basaba en las segundas jugadas tras peinar Diego Cervero de cabeza, los balones a bandas o el acierto de Manu Busto.

Aitor Sanz pelea un balón. Jonás Sánchez
Precisamente el cántabro realizó ayer uno de sus mejores partidos esta temporada, hasta que le dio la gasolina. A lo largo de la primera mitad fue un auténtico quebradero de cabeza para la defensa del conjunto armero. Precisamente de un córner lanzado por él mismo llegaría el primer tanto. Corría el minuto 18, cuando la pelota salía rechazada y en la frontal del área Aitor Sanz le pegaba con el alma para anotar el primero del Real Oviedo.

En esta primera mitad, los carbayones siguieron achuchando y pudieron aumentar la renta.  En un primer momento gracias a un disparo de Javi Casares desde dentro del área que se iba elevando, y justo al filo del descanso mediante una contra perfectamente elaborada por los azules, cuya finalización fue un disparo de Xavi Moré, muy ajustado al palo, que Xabi Irureta pudo detener con una gran intervención. También hubo lugar para la polémica en esta primera mitad, se reclamó penalti sobre Xavi Moré tras ser agarrado en el área.

Se llegaba así a la mitad del partido, con los deberes hechos por parte del Real Oviedo y conscientes del gran esfuerzo defensivo realizado por sus jugadores. Aitor Sanz estaba siendo de lo mejor del cuadro asturiano. Por otro lado, también existía la sensación de que los azules necesitaban un gol más para no pasar apuros.

Y tanto que sería necesario. La segunda mitad empezó como acabara la primera, con el Real Oviedo dominando la pelota. Sin embargo, en el minuto 55, se produjo un cambio que resultaría fundamental para los intereses del Eibar. Arruabarrena y Abaroa dejaban su sitio a Mainz y a Jito. Esto terminó de matar a los azules ya que apenas dos minutos más tarde llegaba el tanto del empate.
Manu Busto recorta a un rival. Jonás Sánchez

Con una jugada protestada, ya que en el momento en el que el jugador Armero se la cede de cabeza a Mainz parece existir una posición antirreglamentaria. Sin embargo, el linier no vio nada y el tanto subía al marcador.

El Real Oviedo, por su parte, trataba de sobreponerse al golpe, espoleado por su afición. Los principales argumentos ofensivos llegaban a balón parado debido a diversas faltas desde la frontal que tanto Héctor Simón como Javi Casares erraban a la hora del lanzamiento. El partido se jugaba en gran parte en el campo del Eibar, debido al conformismo de los visitantes con el empate.

Sin embargo, en otra contra, el conjunto de Garitano sentenció el partido, y quién sabe si la eliminatoria. Roldán anotaba el tanto de la victoria eibarresa, tras una gran jugada de Jito. Con el 1-2, Señé tuvo ocasión de empatar el encuentro, pero su remate, flojo, fue directamente a las manos de Irureta.

Las cosas están complicadas para el Real Oviedo, quien deberá apelar a la épica si quiere clasificarse para la siguiente ronda. Sin embargo, cosas peores se han vivido en torno al club azul. La esperanza es lo último que se pierde.

GRANERO: “HEMOS EXPUESTO MÁS DE LO QUE RECOGIMOS”

Así de contundente se mostraba el técnico azul quien creía que “el fútbol fue injusto con el Real Oviedo, ya que en el minuto cuarenta  de la segunda parte, todo el mundo creía que lo teníamos más de cara que el Eibar”. Para Granero, “el partido estaba a nuestro favor en la primera mitad, ya que el equipo trabajó con intensidad y disciplina”, pero sin embargo, opina que el segundo gol del conjunto vasco vino dado por “las ansias de marcar el segundo gol, lo que propició que nos matasen a la contra”.

Para el míster del Real Oviedo, “la eliminatoria está difícil, pero no imposible”, y asegura que “si el equipo trabaja como hoy (por ayer), llegaremos a los últimos veinticinco minutos con opciones”.  De este modo, los azules no tiran la toalla. “Hay que estar a la altura del club” cree Granero.

De nuevo impresionante tifo de Symmachiarii. Jonás Sánchez
En relación al estado anímico de sus jugadores, el entrenador asegura que no va a ser necesario trabajar en ese aspecto ya que “el equipo va a estar mañana levantado y el sábado llegaremos a Eibar muy fuertes y mentalizados”.

AFICIÓN

La hinchada del Real Oviedo volvió a demostrar ayer estar hecha de otra pasta. En primer lugar por los 20.635 espectadores que acudieron a ver el encuentro, registrándose la mejor entrada de la temporada. En segundo lugar, porque estos no pararon de animar en todo el encuentro, y en tercero, porque una vez señalado el final, desde el fondo de Symmachiarii se siguió animando hasta el punto en que hicieron que los propios jugadores saltaran de nuevo al terreno de juego a agradecer el apoyo.

Precisamente, el grupo Symmachiarii volvió a deleitar al público con un maravilloso tifo que puso los pelos de punta al resto de los asistentes al Carlos Tartiere.