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viernes, 28 de marzo de 2014

Tres jornadas sin marcar. ¿Por qué?


Los azules acumulan 276 minutos sin anotar.
El juego plano y previsible del equipo no facilita la creación de ocasiones.
El esquema plantea algunas dudas.

   
      El Real Oviedo de la era Robles no ha conseguido anotar en los últimos tres encuentros ligueros. Este déficit se ha traducido en dejarse en el camino ocho de nueve puntos en juego y caer, aunque solo por el momento, a posiciones que no dan derecho a jugar el play off de ascenso. Sería fácil decir que esto puede ser una mala racha o una pura cuestión de azar, incluso se puede acudir a la típica frase hecha de "la pelota no quiso entrar". No hay duda de que podemos encontrar algo de todo esto, pero no sería justo dejarlo ahí y evitar hablar de otras causas que desembocan en esa falta de puntería. Nos centraremos en el juego el equipo y en el esquema de juego.

Pardo juega el balón en El Sardinero. Foto: Hugo Álvarez García
     Los azules se han convertido en un equipo previsible, que realiza un juego plano, de mucho pase horizontal, carente de profundidad y por consiguiente, extremadamente fácil de defender para los rivales. En dos de los tres partidos en lo que el Real Oviedo no ha conseguido anotar, Erice se introdujo constantemente para dar salida al balón. Hasta ahí bien. El problema viene cuando el mediocentro recibe el balón y no tiene ningún apoyo para dar un pase entre líneas y buscar más verticalidad. Solo Señé trata de ofrecerse, pero no es suficiente. ¿Qué ocurre?. Los jugadores, que son profesionales y llevan años en este deporte, se dan cuenta de la falta de ideas del equipo y se recurre a una jugada que hemos visto mucho durante estos encuentros. Pardo levanta la cabeza y desplaza el balón en largo hacia la posición de Señé. Sin embargo, el catalán nunca recibe en ventaja al estar bien cubierto por lo estático de los jugadores y tiene que ir a la disputa. Ahí tiene las de perder.


     Vamos un paso más allá. ¿Está clara la propuesta de juego del Real Oviedo?. En Santander no hubo apenas combinaciones y las que hubo fueron de pases de dos metros. Frente al Racing, los de Robles optaron por mucho balón en largo hacia Alain. No ganó prácticamente ninguna y cuando lo hizo, el equipo estaba tan separado que el vasco no tenía ninguna opción clara de apoyo. 

     Todo esto trae como consecuencia ese juego plano, sin ideas y estático, que ante equipos que esperan defendiendo, provoca que no se generen ocasiones de gol. De ahí el reciente problema goleador. Digo reciente porque los encuentros frente a Avilés y Guijuelo, en lo que se marcó, son engañosos. Si nos fijamos, ambos son equipos que buscan jugar y tras pérdida, es más fácil crearles ocasiones. Aún así, frente a los salmantinos, el Real Oviedo gana con un rebote y un fallo estrepitoso de uno de los centrales visitantes. 

     Si nos centramos ahora en el esquema de juego, los azules parten de un 4-3-3 que, especialmente en los dos primeros partidos de Robles como entrenador, se convertía en un 4-1-4-1 que propiciaba más llegada desde la segunda línea. Tras esos dos encuentros, todo esto ha ido menos y se nota. El 4-3-3 es un esquema de juego que precisa de mucho movimiento y dinamismo de los jugadores, algo que no se ve ni en el medio del campo, ni en la línea atacante. 

Alain pelea por la posición en Zamora. Foto: Hugo Álvarez García
    Además, es conveniente que los tres atacantes sean veloces para poder desbordar e inventar algo que pueda generar algo beneficioso para el equipo. Ni Susaeta, ni Alain, ni Señé brillan por velocidad y eso hace más lentos a los azules. Por otro lado, la mayoría de estos jugadores piden el balón al pie para intentar crear, pero eso hace que no aparezca la profundidad al no haber movimientos al espacio e intercambio de posiciones.


     Para terminar el análisis, y siempre desde el punto de vista personal, creo que al Real Oviedo no le beneficia jugar con un único punta, especialmente si este no es muy veloz y no busca movimientos a la espalda. Quizás el único que puede aportar eso sea Sergio García. Por tanto, me gustaría un equipo que probase a jugar con dos delanteros que se complementen. 

     Mañana a las 21 horas, el Real Oviedo tiene que buscar una victoria que le haga volver a puestos de play off. Los azules tienen que solucionar el problema del gol. La razón es sencilla, para vencer hay un requisito indispensable, marcar.


domingo, 23 de marzo de 2014

El otro clásico

El Real Oviedo visita al líder, el Racing de Santander
El partido con más historia de la Segunda “B”

A sano juicio de cualquier amante del balompié, un Racing – Real Oviedo no debería ser, bajo ningún concepto, un partido de Segunda “B”. Las penurias económicas de ambos equipos han querido que así sea, y además, el caprichoso destino ha hecho que este encuentro coincida con el choque de mayor rivalidad en España.

Es por ello por lo que nos referiremos al Racing-Real Oviedo como el otro clásico, un partido entre dos conjuntos que, por historia y afición, pertenecen a otra categoría. Es por ello, por lo que mientras todo el país estará paralizado, al menos futbolísticamente, pendientes de un encuentro de fútbol, al menos, dos ciudades revivirán un duelo añorando que cualquier tiempo pasado fue mejor.

Koné estará finalmente en el partido. Vavel.com
Para el choque de esta tarde, Robert Robles, que todavía no podrá sentarse en el banquillo, tiene como bajas seguras a Eneko y a Jon Erice. El mediocentro sufrió una rotura muscular durante los entrenamientos de esta semana y estará apartado de los terrenos de juego tres semanas. Tampoco viajan por lesión ni Javi Hernández ni David Alba. El quebradero de cabeza para Robles será dilucidar quién ocupará su puesto. Salva Rivas o Iván Rubio se disputarán un puesto en la medular. El once que podrá poner en liza será el compuesto por Orlando; Álvaro, David Fernández, Pardo, Sergio Díaz; Héctor Simón, Iván o Salva; Susaeta, Annunziata, Señé y Alain.

El entrenador del conjunto carbayón declaraba que se trata de un encuentro especial ante un equipo diferente, a la vez que se encargaba de recordar que el club racinguista disputaba la UEFA hace pocas temporadas. Robles fue claro “hay que ser humildes” y aseguró que no pensaba que el equipo cántabro fuese a variar su fútbol ante el Real Oviedo, ya que para el entrenador azul, los cántabros “están haciendo bien las cosas, con ideas claras, el equipo que mejor esté se llevará los tres puntos”. La baja de Erice supone un revés para el míster, que cree que “se notará, pero también en otros partidos supimos solventar importantes ausencias”.

Se prevé mayor desplazamiento que a Zamora. Hugo Álvarez
El Racing de Santander recupera finalmente a Koné, quien arrastraba molestias a lo largo de esta semana, se ha recuperado. Quienes no llegarán para el partido de hoy serán los defensas Oriol y Francis, ambos lesionados, al igual que el meta Mario. Precisamente para la portería, el equipo racinguista ha logrado inscribir a Alejandro, ex portero del Sporting. El club santanderino saldó su deuda con exjugadores, lo que les permitió desbloquear las inscripciones de nuevos futbolistas. Alejandro llega para ocupar la plaza de Mario, lesionado de larga duración. Además, Borja Granero será duda hasta el último momento.

Paco Fernámdez, técnico racinguista, se medirá al equipo con el que debutó en Primera y en competiciones europeas como jugador. El míster del equipo cántabro no oculta nunca su sentimiento azul. El once que podría poner en liza es el formado por Alejandro; Javi Barrio, Javi Soria, Juanpe, Saúl García; Borja Granero, Andreu; Ander Lafuente, Miguélez, Iñaki y Koné.


Se prevé un gran desplazamiento de aficionados carbayones. Entre dos mil quinientos y tres mi poblarán el fondo sur del estadio racinguista. Partido de primera el que se disputará en El Sardinero. El clásico llega en esta ocasión con cuatro horas y media de adelanto respecto al Madrid – Barcelona.

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Celta "B" 2 - 2 Real Oviedo. Análisis de los fallos defensivos.


  • Los dos goles del Celta "B" muestran fallos defensivos en el Real Oviedo.
  • Los errores al defender fueron constantes durante el encuentro.

Si uno analiza el partido del pasado domingo frente al filial celeste, se puede percatar de que si el Real Oviedo tuvo opciones de ganar el encuentro después de crear varias ocasiones de gol, también pudo perderlo en un generosa muestra de errores defensivos que no fueron a más porque Orlando Quintana estuvo especialmente acertado cuando el conjunto azul se quedó en inferioridad numérica. Las lagunas en defensa hacen que el dato de goles en contra del equipo sea preocupante y así, es prácticamente imposible ser líder e incluso es complicado meterse en zona de play off. Por ahora acompañan los resultados del resto de equipos del grupo, pero esto no va a durar treinta y seis jornadas. Por todo ello, vamos a analizar los fallos en defensa que se pueden detectar en partido frente al Celta "B".

1- Si echamos un vistazo el primer gol local podemos observar varias cosas. Primero, Pardo sale muy tarde y sin opciones para tapar el pase hacia la banda. Segundo, David Alba cierra demasiado sin tener nada que hacer ahí, mientras el jugador del filial recibe muy cómodo, pudiendo incluso colocar el cuerpo para centrar con la derecha. Tercero, Javi Hernández solo mira hacia el balón y se olvida completamente de los delanteros locales, uno de los cuales remata totalmente libre de marca y cuarto, Pardo vuelve a la jugada trotando, a la vez que nadie del medio del campo llega para ayudar en su sitio y Sergio Rodríguez se olvida de la jugada y de cerrar.

2- En el segundo tanto del filial también hay varios fallos. Lo primero que podemos observar es que, un pase, tampoco especialmente sobresaliente, rompe la presión, por decir algo, de tres jugadores del Real Oviedo. Posteriormente nos encontramos con un despeje, ya no poco contundente, sino malo de David Alba, blando y al centro. El final, ya lo sabemos todos. Como curiosidad, hay que destacar que en esta jugada hay hasta cinco jugadores del Real Oviedo en la línea defensiva, lo que demuestra que no por más cantidad se defiende mejor.

3- Centrándonos ya en errores generales y no específicamente en los goles recibidos, podemos observar como son varias las ocasiones en las que el equipo no solo no finaliza la jugada, sino que pierde el balón fácil y un pase largo hace que los dos centrales azules se encuentren solos, sin las ayudas de los laterales, ambos en campo contrario o muy adelantados. 

Pardo sale con el balón frente a la SD Compostela
Hugo Álvarez
4- Las ayudas de los extremos o de los interiores brillan por su ausencia. Se empieza el partido haciéndolas y poco a poco se van desvaneciendo como el resto del equipo. Un ejemplo es el primer gol. David Alba no cuenta con nadie en la ayuda. Poco después de este tanto, hay una jugada en la banda contraria en la que Annunziatta llega tarde, sin opciones. El centro es bueno y el remate se va fuera por poco. Las bandas fueron un camino de rosas para el Celta "B".

5- En el momento en el que los laterales doblan, son muchas las ocasiones en las que los extremos se olvidan de la jugada y no guardan su sitio, no prestan atención. Tampoco están coordinadas las coberturas de los hombres del medio del campo. Solo Salva Rivas llegó una vez a tiempo en banda para intentar colaborar.

6- Hay un problema entre líneas. Los medios son superados con mucha facilidad, unas veces porque Salva Rivas no puede abarcar todo y otras porque están casi a la misma altura y solo un pase acaba con ellos. A esto hay que unir que los centrales no salen con el delantero o el mediapunta y lo aguantan. Se quedan muy por detrás del mismo y este ya tiene el espacio para recibir y empezar a crear. 

7- Otro problema por el que nos hicieron tanto daño entre líneas es el siguiente: El equipo es muy largo, hay mucha separación entre líneas y eso genera muchos espacios que son aprovechados por el contrario. Además, no nos ayuda a la hora de crear juego. El equipo no se mueve como si todos fueran uno. Se debe estar mucho más juntos.

8- Se concedieron demasiadas faltas, unas porque el equipo está descompensado y no queda otra, pero otras son innecesarias. Un ejemplo es la que trae consigo la expulsión de Javi Hernández. Por cierto, muy mal gestionado esto por Granero, que debió cambiar al futbolista mucho antes y más después de lograr ponernos 1-2. No puede pasar esto y luego decir como si nada que la expulsión del central cambio el partido.

9- Por último, si  bien nos centramos en el medio del campo y en la línea defensiva al analizar estos errores, no debemos olvidar que se empieza a defender desde arriba. Al igual que las ayudas van yendo a menos según pasan los minutos, hay ocasiones en las que se intenta la presión, para por sorpresa, desaparecer esta por completo en algunas fases del partido.

Después de este resumen, hay un aspecto positivo en el encuentro. Las jugadas a balón parado en contra estuvieron defendidas con más intensidad. Ahora hay que demostrar que esto se ha corregido en los siguientes partidos. Se está a tiempo de mejorar y es necesario para no tirar por la borda una temporada más. Siguiente parada, Racing de Ferrol. Toca demostrar mejoría en casa, donde es indispensable sacar muchos puntos para tener opciones reales de algo grande.


martes, 5 de noviembre de 2013

Aspectos negativos y positivos en el Real Oviedo (Informe)

El Real Oviedo, tras disputar su partido frente al Racing de Santander, ya se encuentra con un tercio de liga completado. El club azul, prestando atención únicamente a los números, ocupa la cuarta posición de la tabla a tan solo un punto del liderato, objetivo que se han marcado desde el club y cuerpo técnico y que corroboran los futbolistas. Ahora bien, las sensaciones del equipo no dan, por el momento, muchas esperanzas a los aficionados. Por eso, desde aquí, analizamos aspectos del equipo que no funcionan y que deben de ser mejorados.

1- El sistema de juego no está claro. Actualmente se plantea un 4-1-4-1 que no favorece la circulación de balón. Tanto frente al Zamora como contra el Racing, Salva Rivas ha recibido el balón con la intención de empezar a construir juego. Sin embargo, la línea de 4 por delante se encuentra muy estática y alejada. No hay apoyos y Héctor Simón, supuesto medio distribuidor, permanece escondido. Quizás lo mejor pudiera ser volver a un doble pivote o poblar más el medio del campo con otros sistemas. Hay que valorar opciones como las de Iván Rubio o Señé. A Annunziata le cuesta más ahí porque tiene más el tiempo el balón en sus pies. Héctor no ha rendido como se esperaba en esa posición, por lo menos hasta el momento. Prioritario probar con dos delanteros arriba para que Cervero no sea una isla.


2- El equipo es incapaz de mantener las líneas juntas. Ni se defiende ni se ataca en bloque. Los rivales encuentran muchos espacios y el equipo no encuentra el juego combinativo que se pretende ofrecer. Los balances defensivos no son correctos, con un medio del campo que se queda vacío y con mucha gente descolgada arriba.


3- Ante la falta de apoyos en el medio, los rivales lo tienen fácil. Se tapa al pivote y cuando el balón va nuestros laterales, ahí muerden y empiezan las dificultades. Balones que se van fuera o que son entregados al contrario al no haber más opciones claras para recibir. El juego del equipo es plano, lento, sin profundidad y sobre todo, previsible.


4- Cuando el medio del campo no participa a la hora de sacar el balón, ya se ha visto Pardo salir con el balón jugado. ¿El problema? Al no haber apoyos, los rivales le frenan con facilidad y el esférico se acaba perdiendo.


5- Como consecuencia de lo expuesto anteriormente, el juego combinativo por dentro es apenas inexistente. Una opción serían las bandas, pero si Eneko no tiene desborde y Susaeta no acaba de aparecer, todo se desvanece. Ha habido encuentros en los que se ha suplido con los laterales doblando por banda, teniendo más participación David Alba en este aspecto. Hacer superioridades es clave.


6- También se debe mejorar en los centros. Cervero es un delantero rematador, que va bien por alto. No se está logrando poner balones en condiciones.


Susaeta centra frente al Marino de Luanco. Hugo Álvarez
 7- Cuando el juego de "tocar" no aparece, la opción es que reciba Cervero de espaldas a la portería y deje de cara a sus compañeros. Sin embargo, el nueve no está acertado ni en las dejadas ni en los controles. Además, cuando peina balones, nadie lo sigue. Solo Alain parece comprenderlo, pero no es el que más minutos está teniendo a su lado. Sergio García podría ser otra opción a su lado y no en la banda, donde muestra más carencias. También los extremos deben buscar las "peinadas" del punta.


8- Falta movilidad. Hay mucha gente que no viene a recibir el balón y si lo desean, lo hacen desde la distancia y al pie. La llegada desde segunda línea y las diagonales de los extremos, más cuando solo juegas con un delantero referencia, es fundamental. Susaeta y Eneko, especialmente el primero de estos, lo han logrado en alguna ocasión, pero son más llegadas a rematar. Néstor lo aprovechó en Tanos y Guijuelo y Eneko la tuvo en Ourense cuando se estrelló contra la madera. Lo que se echa en falta son más desmarques de ruptura de ambos, a la espalda de la defensa.


9- En el momento en que el partido no es el que el equipo desea, hay que aprovechar otras opciones. Ahí entra el balón parado. Se comenzó logrando varios goles así, pero en los últimos encuentros, no se han sacado bien las faltas. Un detalle: Ese amago que ahora se está haciendo antes de poner el balón en juego no favorece los movimientos del equipo para atacar el esférico.


10- La defensa zonal del equipo a balón parado es muy blanda y estática. Son muchos los balones que tocan los rivales y ya son varios los goles encajados en este tipo de jugadas. Falta dureza a la hora de ir a por el balón y se debe seguir la jugada en todo el momento.


11- Cuidado con no coincidir en demasiadas ocasiones con los dos laterales en campo contrario o muy adelantados. Los centrales no pueden quedarse solos y por consiguiente, con mucha distancia entre ellos. También falta algo de agresividad en la línea defensiva.


12- A nivel individual, creo que David Alba va a falta por intervención. Así se conceden demasiadas opciones al contrario. Cuando además se tiene el marcador en contra, esto es lo que desea el rival.


13- El equipo no ha logrado mostrar ese nivel de presión constante que ilusionó a la afición en pretemporada.


14- Quizás desde el banquillo se ha fallado en algunos momentos a la hora de leer los partidos. Hay cambios que, cuanto menos, han sido cuestionables y no han aportado especialmente. Otro ejemplo es el hecho de hacer tanto cambios en un once inicial que venía de ganar en León.


15- Los azules, como locales, no funcionan. Son ya 10 los puntos que se han quedado por el camino. Es cierto que puede influir la presión, pero no puede servir de excusa para tapar otros defectos. El equipo está atenazado en casa, pero también muy acelerado, con ganas de agradar y con mucha gente arriba. A veces, cuesta disgustos.


16- Por último y ya ha sido comentado por el técnico, el equipo no tiene ese oficio que le ayuda a manejar los partidos con y sin balón.


Sin embargo, hay aspectos positivos en el equipo:


1- La aparición de Salva Rivas: El medio sevillano es muy bueno a nivel posicional. Tiene la capacidad de bascular en el momento adecuado para aparecer por donde le puede "caer" el balón. Lo que no puede ser es que sea el único que llegue a las ayudas.

2- Los extremos tienen intención de ayudar a los laterales, no les falta actitud. Falta mejorar el "tempo" de esas ayudas.


Granero da instrucciones a Héctor Simón frente
al Guijuelo. Hugo Álvarez
3- El equipo rinde a domicilio y es capaz de sacar provecho de jugadas aisladas en zona atacante. La estrategia también ha aportado y mucho, hay que recuperarlo del todo.


4- Es verdad que la línea defensiva es excesivamente blanda en ocasiones, pero ha habido partidos en los que se han visto cosas buenas, con una defensa sólida que se viene abajo con algunos despistes y faltas de organización que, ojo, no es solo culpa de los cuatro hombres de atrás.


5- El equipo está al nivel de los clubes que se encuentran en zona de play off, pero en un grupo que tiene, con diferencia, los peores números en la zona alta de la tabla.


6- Hay aportación goleadora de hombres que ocupan diferentes líneas dentro del equipo. Muchos tantos han sido en acciones aisladas y no como resultado de continuidad en el juego.


7- Aunque no se ha estado especialmente acertado, jugadores como Simón, Erice, Susaeta, Eneko o Señé ha intentado ofrecer disparo desde fuera del área. Es bueno y hay que intentarlo más.


8- Los jugadores, en teoría más en un segundo plano han demostrado que pueden aportar, especialmente Señé e Iván Rubio, aunque Sergio Díaz y Álvaro Cuello no desentonan.

domingo, 27 de octubre de 2013

Ni contra 8

  • El equipo fue incapaz de ganar frente a ocho jugadores
  • Los azules no encuentran el juego y siguen dando facilidades en defensa, especialmente a balón parado.
  • El Oviedo se ha dejado ya trece puntos por el camino, siete como local.

Real Oviedo: Orlando, Alba, Javi Hernández, Pardo, Sergio Rodríguez, Salva Rivas, Susaeta (Eneko, min. 60), Annunziata (Señé, min 68), Héctor Simón (Alain, min.60), Sergio García y Cervero
Zamora: Imanol, Dani Mateos, Prada, Trigo, Ramiro, Garretas, Miguel Santos (Dalmau, min 90), Di Biase, Montero, Jorge Hernández  (Cristian, min 74) y Rubén Sánchez (Javi Sánchez, min 85)

    El Real Oviedo, gris como de costumbre, volvió a dejarse dos puntos en el camino ante un Zamora que acabó el encuentro con ocho jugadores tras las expulsiones de Di Biase, Ramiro y Montero. Ante esta situación, los de Granero fueron incapaces de mover el balón rápido y firmaron un cero a cero que fue respondido desde la grada con música de viento y algún que otro pañuelo.
   
    Los azules comenzaron el encuentro con un 4-1-4-1 en el que Salva Rivas actuaba de pivote por delante de la defensa. El ex del Sevilla Atlético, cada vez que recibía el balón, no tenía ningún apoyo y es que, desde el banquillo, se decidió adelantar a un Héctor Simón que estuvo desaparecido y que incluso en ocasiones era el jugador más adelantado del equipo. Solo mejoró el Oviedo cuando Annunziata bajó a recibir. Incluso Cervero estuvo más en el medio del campo que Simón, algo que resume la mala disposición del once carbayón. Alba volvió al lateral derecho y Javi Hernández fue la novedad al entrar en el centro de la defensa por David Fernández.
   
    No comenzó mal el partido el Real Oviedo y con un Sergio García, que dejó a Eneko en el banquillo, siendo el más incisivo y aprovechando el espacio en la banda izquierda llegaron las primeras ocasiones, en un cuarto de hora en el que se podía haber inaugurado el marcador. El primer aviso fue un centro raso que se paseó por el área y al que Annunziata no llegó por poco.
   
    En la siguiente jugada, Cervero conectó con Sergio García y este, con una buena maniobra, logró generarse el espacio para sacar un buen disparo que, tras pegar en un defensor zamorano, se fue a saque de esquina. La siguiente opción fue un remate que David Alba envió arriba con todo a favor tras una nueva buena internada de Sergio por la izquierda.
   
    A partir de este momento, las pocas luces que se habían encendido en los azules se apagaron y pasó lo que ya es una tradición. La fragilidad defensiva volvió a aparecer ya pasado el ecuador del primer periodo para, en un balón bombeado a balón parado, permitir recibir al delantero zamorano en el área, darle facilidad para que se girara y permitir que tirara ante la pasividad de la zaga. El esférico se fue por línea de fondo y los primeros pitos de disconformidad se originaban en la grada.
   
    Con el Oviedo perdido apareció una jugada aislada. Annunziata, lo único salvable, buscó el hueco y disparó con colocación. Se cantaba el gol cuando el balón se marchó al poste. El rechazo le cayó a David Alba que lo volvió a enviar a los aficionados.
   
    Hasta el descanso, un tiro raso de falta de Pardo que se marchó fuera y un remate de cabeza de Simón muy desviado fueron las opciones del Real Oviedo. Por su parte, el Zamora tuvo su ocasión en la última jugada de la primera mitad. La jugada acabó en un saque de esquina que se sacó sin consecuencias.
   
    El Oviedo comenzó peor la segunda parte. Sin lograr generar juego, fue el Zamora quien primero lo intentó con un disparo con el exterior que Orlando Quintana atrapaba sin ningún tipo de problemas. Hubo que esperar hasta el minuto cincuenta y ocho para ver, por llamarlo de alguna manera, la primera oportunidad de los azules. Un tiro blando de Héctor Simón, fácil para el portero visitante.
   
    Con este panorama Granero movió el banquillo y dio entrada a Eneko y Alain por Héctor Simón y Susaeta, respectivamente. Era el minuto sesenta y Sergio García pasaba a la banda derecha.

    El equipo no notó mejoría y siguió sin poner en apuros al Zamora. Desde el banquillo se siguió moviendo ficha y en esta ocasión fue Señé quien saltaba al terreno de juego, siendo Annunziata el hombre sustituido, algo que sorprendió a algunos aficionados, que recibieron al catalán con aplausos.
   
    Sin embargo, todo estuvo a punto de ir a peor cuando el Zamora botó una falta y la defensa azul volvió a hacer aguas para permitir a Montero controlar solo en el área y disparar a bocajarro. Orlando respondió con una gran parada y la zaga acabo despejando el esférico.
  
    Minuto setenta y cinco. En una jugada, aparentemente sin importancia, Di Biase se ganaba la segunda amarilla y era expulsado. Se le ponía de cara el partido a los de Granero, que no habían creado ninguna ocasión de peligro en todo el segundo periodo.
   
    Esta llegó a diez minutos para el final. Señé, que jugaba de medio, llegó a zona de ataque, controló y enganchó una volea que se fue centímetros por encima de la meta zamorana.
   
    Poco después comenzó el lío. Ramiro era expulsado con roja directa, las tanganas se sucedían y Montero, en un alarde de poca vista, también se iba antes a los vestuarios por tardar en salir del campo cuando iba ser sustituido.
   
    Era el momento. Contra ocho jugadores y cinco minutos para el final más el descuento, los azules debían ganar el encuentro. Pero los carbayones no supieron jugar y metían balones al área sin control que acababan siendo rematados de chilena, eso lo resume todo.
   
    Solo Señé, ya en el noventa, supo qué hacer para lanzar un gran zurdazo que se estrellaba en el poste derecho de la meta visitante.
   
    Seis fueron los minutos de descuento, que fueron más tras una lesión del portero zamorano. Sin embargo, los de Granero no sabían qué hacer y hubo que esperar a la última jugada del encuentro. Eneko ponía en juego un saque de esquina que fue peinado en el primer palo y Alain, con el portero batido y la portería delante, hacía lo más difícil y mandaba el balón al segundo anfiteatro.
   
    Así finalizaba un nuevo capítulo para olvidar en la vida del Real Oviedo en esta temporada. Ya son siete los puntos perdidos como local, algo que hace dudar a la gente, que empieza a ver que no hay tan buena materia prima como se creía y que la existente no está bien manejada desde el banquillo.
   
    Ahora los de Granero deben levantarse para encarar dos partidos claves. El primero este miércoles en León frente a la Cultural Leonesa y el siguiente el próximo domingo frente al Racing de Santander de Paco. Seis puntos que son imprescindibles para que las aguas no se salgan de su cauce.

sábado, 12 de octubre de 2013

Y Michu debutó con "La Roja" como titular

  •     El delantero del Swansea jugó 57 minutos en su estreno
  •     Del Bosque quedó contento con su actuación y ratificó su confianza en él
  •     Michu no tuvo muchas opciones para anotar en un partido complicado

    11 de octubre de 2013 será la fecha que Miguel Pérez Cuesta "Michu" y todos su allegados no olvidarán. El canterano oviedista debutaba como internacional absoluta con la Selección Española de Fútbol y lo hacía, digamos, por sorpresa. No porque no estuviera capacitado para ello, sino porque todos los medios optaban por el falso nueve o por Negredo en punta en el conjunto de Del Bosque.
 
    Sin embargo, las palabras de elogio del seleccionador hacia Michu en la noche anterior al partido, en uno de esos programas de deportes de radio que te hacen trasnochar, daban cierta esperanza al del Swansea y a todo el oviedistamo que esperaba su estreno, ese que venía siendo merecido desde la temporada pasada donde Michu causó sensación en la Premier. Esto, por otra parte, hacía quizás más difícil su debut. ¿Por qué?
 
    La respuesta es lógica. Si Del Bosque no se había decidido por conovocar a Michu cuando este marcaba más de 20 goles en una temporada y se codeaba con los Van Persie, Bale o Luis Suárez, ¿Por qué iba a darle la oportunidad ahora? Conviene recordar que el exoviedista es llamado el pasado domingo por el seleccionador ante la lesión de David Villa.
 
    En definitiva, una convocatoria por emergencia, pero sin duda, más que merecida, a pesar que Del Bosque había dicho en ocasiones anteriores que no le encontraban hueco. Un premio a la constancia y al rendimiento de alguien que destaca en un equipo medio, modesto de la Premier, mientras que la mayoría de sus compañeros juegan en conjuntos punteros. LLamar la atención en el Swansea es complicado y si lo haces, es porque tienes algo diferente.
 
Michu disputa el balón ante un jugador bielorruso (es.eurosport.yahoo.com)
    A las 20 horas del día de ayer saltaba la noticia. El que ayer era el "7" de España iba a ser titular en su primera conovocatoría con "La Roja" y las redes sociales se inundaban de mensajes. Por una parte los que no salían de su asombro, luego venían los que compartían la decisión y los que no, también había críticas llenas de mala educación e injustas y luego estaban los más emocionantes, aquellos de oviedistas que se mostraban orgullosos porque Michu representa que desde abajo se puede llegar a la cima. Se iba a disfrutar viendo a un canterano con los mejores del mundo, tras dejarlo todo por el Real Oviedo en los barrizales de Tercera División.
 
    22 horas. Con toda España frente al televisor, Michu jugaba como hombre más adelantado de la selección y ya no solo había debutado, sino que tenía la oportunidad de estrenarse como goleador y quizás, con algo más de fortuna, certificar la presencia de España en el Mundial de Brasil.
 
    Pero el debut fue complicado. Michu se veía entre cinco defensas bielorrusos, una selección que juntaba a sus diez hombres por detrás del balón. Además, los internacionales españoles tenían uno de esos días en los que el ritmo de juego era lento y el último pase fallaba constantemente. No se abría el campo por banda, algo que hubiera sido muy útil.
 
    Michu lo intentaba, se ofrecía, venía a recibir, más que a recibir, intentaba con sus movimientos generar espacios para sus compañeros. Tarea complicada. Tanto Cesc como Silva y en algunas ocasiones Xavi ocupaban el mismo espacio, ese al que que a veces también acudía el del Swansea y que ningún compañero aprovechaba por detrás de la defensa.
 
Michu agradece el pase de un compañero (deportes.terra.es)
    En este gris escenario, Michu destacó por sus recuperaciones de balón más que por sus opciones de anotar. Sin embargo su momento llegó en el minuto trece, cuando recibió un pase de Silva dentro del área, pero tras el control, un jugador bielorruso desbarataba la ocasión. Otra opción, aunque mucho menos clara, fue un remate de cabeza a centro de Monreal por detrás del punto de penalti.
 
    Con este balance se llegó al descanso y a pesar de la insistencia de los comentaristas en que Michu debía ser quien abandonase el terreno de juego, Del Bosque lo mantuvo hasta que en el minuto 57 cuando fue sustituido por Negredo, que marcó, eso sí, con una Bielorrusia que ya perdía 1-0, que notaba el bajón físico y que ya dejaba más espacios. En los doce minutos que estuvo sobre el campo en este segundo acto, el canterano oviedista tuvo una ocasión a la salida de un saque de esquina con una volea con la zurda que se fue por encima de la portería.
 
    Por resumir, Michu debutó con la selección en un partido trabado, pero era un estreno que quizás tendría que haber llegado mucho antes por su rendimiento y su humildad. A pesar de las dificultades, Michu debe quedarse con el premio y con las palabras del seleccionador, quien no dudaba en afirmar que les gustó Michu y que confiaban mucho en él.
 
    El martes nuevo partido en Albacete, ciudad de fútbol, en la que ojalá Michu tenga la oportunidad de volver a contar con minutos y estrenarse como goleador con "La Roja" Desde Diario Azul lo deseamos y le felicitamos por su estreno con España.
 
 
 
 
 

miércoles, 9 de octubre de 2013

El Real Oviedo se abona al 2-1

  • Cinco de los siete encuentros disputados en liga han acabado con ese resultado. 
  • Esto supone que un 71,43 por ciento de los partidos han finalizado de esa manera.
  • En la temporada 85/86 ocurrió lo mismo pero con el 1-0, mientras que se superó en la 2006/2007, también con el mismo marcador.

 
    El Real Oviedo ha disputado siete encuentros de liga hasta el momento. De todos ellos, cinco enfrentamientos han terminado con el 2-1 en el marcador, lo que da un porcentaje del 71,43. Esos partidos se han traducido en doce puntos para los azules. Han sido victorias frente a Burgos, con doblete de Cervero, Tropezón, con Erice y Susaeta estrenándose como goleadores, SD Logroñés, enfrentamiento en el que Pardo y David Fdez resolvieron y Marino de Luanco, con un penalty transformado por Cervero y un gol en propia de Espolita.
 
     Por otro lado, fue en O Couto, frente al Ourense, donde los de Granero cosecharon su única derrota con este tanteador. Quizás en uno de sus peores partidos, sin superar al que se disputó contra el Coruxo, los azules cayeron por 2-1 lo que hizo inutil el gol de Eneko.
 
García Barrero (veteranosrealoviedo.es)
     Echando un vistazo a la historia  del Real Oviedo, vemos que, el mismo resultado solo se ha repetido cinco veces durante los primeros siete encuentros de liga en una ocasión, aunque fue con el 1-0. Fue en la temporada 1985/1986. Por aquella época, en la que el formato de los tres puntos por vencer no había llegado, sino que eran dos, los azules estaban en Segunda División y eran entrenados por José Luis Romero.
     
      Esos cincos partidos se tradujeron en cuatro puntos , con victorias ante Málaga y Atlético Madrileño y derrotas frente Castellón, Barcelona Atlético y Aragón. Los goles oviedistas en aquellos partidos fueron obra de García Barrero y Tomás.
 
      Sin embargo, todavía podemos ir más allá. En la temporada 2006/2007, fatídico año que terminó con el descenso a Tercera tras pasar por el banquillo Toño Velázquez, Ramiro Solís e Ismael Díaz Galán, fueron seis los partidos que finalizaron con el mismo marcador en las primeras siete jornadas, también con 1-0. Un 85,71 por ciento.
 
      Por aquél entonces, aquellos similares tanteadores le dieron al equipo seis puntos tras las victorias ante Guijuelo y Athletic Club B, con goles de Raúl Castillo y Servando respectivamente. El resto fueron derrotas frente a Zamora, Barakaldo, Sestao River y Amurrio.
 
      Como curiosidad, en la octava jornada jornada de esa temporada también se registró un 1-0 con gol de Jon Carrera frente al Lemona.
 
      El próximo domingo visita el Real Avilés el Carlos Tartiere. ¿ Habrá otro 2-1? ¿ Dejaremos de encajar? En cuatro días tendremos la respuesta.
 
 
 

sábado, 21 de septiembre de 2013

Objetivo en Ourense, no encajar

Es de sobra conocido que el Real Oviedo ha empezado la temporada con los mejores registros en todas sus temporadas en Segunda División "B". Unos datos que han permitido al conjunto carbayón ilusionar a la afición, situándose en la segunda posición de la tabla, empatado a 10 puntos con el Celta de Vigo B. A pesar de todo esto, que invita al optimismo, hay un punto débil que se ha repetido durante las 4 jornadas ligueras que se han disputado: La portería azul ha sido siempre perforada, obteniendo una media de 1,25 goles encajados por partido. Sin duda es un aspecto que hay que resolver cuanto antes, ya que con esos números puede resultar muy complicado mantenerse arriba. Toca no encajar.

Todo esto comienza en Burgos. El Real Oviedo hace en el Plantío los mejores minutos de la temporada en una gran primera mitad. Los azules obtienen el premio de irse al descanso con 0-2 en el marcador. El encuentro estaba totalmente controlado y los de Granero, tras gozar de numerosas ocasiones para sentenciarlo, ven como Cerrajería, uno de esos ex-oviedistas que siempren están ahí para meter el miedo en el cuerpo, batía a Orlando sembrando de dudas al equipo y a la afición desplazada.
El objetivo azul es no encajar en Ourense. Jonás Sánchez

Luego llega la S.D.Noja al Carlos Tartiere. El esperado debut en casa de una plantilla que da buenas sensaciones y de la que se espera logre el primer puesto. Otra vez el Real Oviedo logra ponerse con 2-0 de ventaja. Una renta que se escapaba, primero al filo del descanso en una jugada en que la defensa, además de mostrarse blanda, se queda protestando un lance del partido y posteriormente en una jugada a balón parado, nuestro talón de Aquiles, con una defensa zonal no muy bien trabajada, estática, que permitió al jugador cántabro rematar solo en el área. Dos puntos en el camino que hacen que los números no sean perfectos.

Nos vamos a Tanos. Visitamos al Tropezón. Un equipo, al que quizás de manera precipitada, se le ha puesto la etiqueta del rival más flojo del grupo. Se produce una situación similar a las anteriores. El Real Oviedo encarrila el encuentro con goles de Susaeta y Jon Erice en su debut como futbolista azul, para terminar pidiendo la hora después de volver a ver a Orlando sacando el esférico de su portería.

Siguiente domingo y el municipal azul recibía a la Unión Deportiva Logroñés. Era la oportunidad de brindar los primeros tres puntos en casa a la afición y se logró. Eso sí, después de volver a encontrarse con otro gol en contra y tener que remontar. Una situación nueva que el equipo supo sacar adelante con goles de los dos centrales. El tanto visitante, por cierto, vuelve a ser en una estrategia mal defendida, en la que no se va fuerte a por el balón. Ya las habían tocado todas en avisos previos.

Mañana llega Ourense y un equipo como el Real Oviedo, que ha anotado una media de dos goles por encuentro, brillante, ahora necesita no encajarlos. ¿ Soluciones? Primero, ser más fuertes defendiendo el balón parado, yendo de verdad, estando en movimiento y siguiendo siempre la jugada hasta que esta acabe. Segundo, el medio del campo no puede quedarse descolgado dejando mucha distancia con la defensa y ser superado tan fácil. Tercero, la defensa debe ser más dura y estar más junta en algunos momentos del partido, sin concesiones. Por último, es imperial que esta plantilla obtenga oficio, esa capacidad para parar los encuentros, ya sea con protestas, exageraciones o tardando en ir a buscar el balón.

El refranero español dice que no hay quinto malo. Ojalá se cumpla y vengamos de tierras gallegas sacando solo una vez desde el medio del campo.