domingo, 9 de febrero de 2014

Diez de diez (71-66)

El Oviedo Baloncesto se mantiene invicto en casa
Sólo Guillén y Todorovic brillaron en Clínicas Rincón

Diez de diez. No es un porcentaje de lanzamiento del equipo, sino el número de victorias que Unión Financiera Baloncesto Oviedo lleva como local esta temporada. Ningún equipo de los que ha visitado Pumarín se ha hecho con la victoria en lo que va de liga, y eso que conjuntos como Breogán, Andorra o Palencia ya jugaron en este pequeño pabellón.

Ayer fue el turno para Instituto de Fertilidad Clínicas Rincón, filial de Unicaja, que llegaba con ganas de que la racha asturiana se terminase. El ritmo de juego que impusieron los de Francis Tome fue elevado, pero ni con esas los carbayones fallaron, a pesar de conseguir la anotación más baja en su pabellón en lo que va de liga.

Van Wijk anotaba la primera canasta de rigor, pero pronto el conjunto carbayón iba a empezar a sufrir al veterano Richi Guillén, quien anotaba los nueve primeros puntos de su equipo. El poderío del canario se hizo notar, hasta que su físico se apagó. Por parte de los locales, Kevin y Víctor Pérez, cada uno con cuatro puntos, tiraban del carro. Con un triple de Víctor Ruiz y con dos tiros libres del base malagueño Pepe Pozas, los visitantes se iban cuatro arriba al término de este primer periodo, metiendo el miedo en el cuerpo a los locales.

Cárdenas defiende a Pepe Pozas. Oviedo Baloncesto
Sin embargo, el segundo cuarto fue carbayón. Víctor Pérez y Kevin Van Wijk se destaparon, con once y nueve puntos respectivamente. El holandés, incluso, se animó desde la línea de tres puntos. A ellos, hay que añadirle el trabajo de un Brandon Garrett que comenzaba a aportar, tanto en defensa como en ataque. Por parte de Clínicas Rincón, Dejan Todorovic demostraba su clase y su gran potencial con ocho puntos desde todas las posiciones. El serbio entraba a canasta en una zona poblada y dejaba bandejas a la altura del aro, así como triples desde la esquina con los jugadores carbayones punteando el tiro.

Con Víctor Pérez enchufado no les costó a los de Guillermo Arenas remontar el partido y situarse en el segundo cuarto arriba en el marcador. Tras el 28-28 en el minuto cinco, la ventaja fue del lado ovetense hasta llegar al descanso con un 41-36. Resultado que curiosamente se iba a repetir al final del partido con treinta puntos más para cada equipo. El susto lo dio Álvaro Muñoz mediado el periodo con una lesión en el tobillo que quizá lo mantenga alejado de las canchas unos días.

El tercer cuarto también evidenció el dominio carbayón, que sufría a un Todorovic inmenso (13 puntos y dos de dos en triples, pero que sabía parar a Richi Guillén con defensas interiores de dos contra uno. Ferrán Bassas se mostró muy activo en el tercer y en el último cuarto, destacando su faceta reboteadora, que permitió a los de Guillermo Arenas tener ataques extra. Pero también cabe destacar el tercer cuarto del otro base del equipo, Cárdenas, quien con nueve puntos en este cuarto (cuatro de cuatro en tiros libres, uno de uno en tiros de tres y uno de tres en tiros de dos). Unión Financiera dominó todo el periodo en el marcador con diferencias que llegaban hasta los diez puntos, aunque Clínicas Rincón logró ponerse a cuatro puntos de ventaja. Un triple en suspensión y sobre la bocina de Ferrán Bassas establecía el 56-49.

El último cuarto también era para los locales. En este caso la diferencia llegó hasta los dieciséis puntos, con un 12-0 de parcial para los de Guillermo Arenas (65-49), a falta de siete minutos y medio para el final. Otro parcial inverso, en este caso de 0-7, metía el miedo en el cuerpo al público de Pumarín (65-56), con seis minutos por delante. Los locales, de la mano de Ferrán Bassas, y Brandon Garrett supieron aguantar las acometidas del equipo de Francis Tomé. Los andaluces no mostraron su mejor versión desde la línea de tiros libres, fallando ocho lanzamientos, que a la postre resultaron fundamentales.

Garrett mostró su poderío bajo los aros.  Dominka Fitzgerald
Las defensas subieron la intensidad por los dos bandos, lo que hizo que Brandon Garrett fuera eliminado por faltas, tras cuajar el mejor partido desde su llegada a la capital asturiana. Quienes no tuvieron su día fueron Diego Sánchez y Álvaro Muñoz, con dos puntos cada uno y con cero de siete y cero de cinco respectivamente desde la línea de tres puntos. En general, el conjunto ovetense no se mostró muy acertado desde el perímetro con una estadística general de cinco de veintiséis intentos. Pero cuando unas armas no son efectivas, hay que utilizar otras, y en eso, Unión Financiera Baloncesto Oviedo supo ser más inteligente que su rival y llevarse el partido a su terreno.

GUILLERMO ARENAS: “HEMOS CONTROLADO EL PARTIDO”

El entrenador del Oviedo Baloncesto, resumía el partido haciendo hincapié en que en “la primera parte entramos centrados y sabíamos lo que teníamos que hacer en defensa. En ataque ellos iban a meter balones dentro. Al principio, con Richi Guillén fresco, nos hicieron daño, pero al final, con el ritmo que impusimos, lo han tenido que cambiar y eso nos hizo entrar en el partido”.  Sin embargo, para Arenas, su equipo controló “el partido en los cuatro cuartos”.

A lo largo del choque, tanto Álvaro Muñoz, como Víctor Pérez o Van Wijk sufrieron percandes, algo que para el entrenador es un problema.“Cada vez que veo a alguien que se lesiona, se me pasan muchas cosas por la cabeza. Con Kevin, me asusta más todavía, porque si falta otro poste… se antoja más complicada la liga, y Álvaro Muñoz está  con el tobillo fastidiado, a ver si se incorpora para finales de semana” aseguraba el entrenador.

Lo que es evidente, para Guillermo Arenas es que “a pesar de las bajas, los que están, dan un rendimiento muy alto en los partidos, pero lo que la gente no ve son los entrenamientos, donde con poca gente, también se da un nivel muy alto”.

Uno de los puntos negros del equipo en el día de ayer fue el lanzamiento de tres puntos “no estuvimos acertados, pero nos supimos reponer y buscamos soluciones en otro lado, con Kevin, MVP, o con Brandon, que ha ayudado tanto defensivamente, en las ayudas, como en ataque. Lo veníamos necesitando y se ha notado su presencia, al estar un poco más cómodos”.

Con la victoria de ayer, Unión Financiera Baloncesto Oviedo asegura la permanencia de manera matemática “hemos conseguido el objetivo, lograr la permanencia. Lo hemos logrado con muchos inconveniente, como las lesiones, pero el equipo ha sacado esta situación adelante”, aseguraba Guillermo Arenas, para quien “el planteamiento va a seguir siendo la mentalidad del partido a partido, aunque tenemos en la cabeza que podemos entrar en playoff, el equipo está ahí”.

Francis Tomé, por su parte, incidía en que defensivamente realizaron “un buen partido”, pero lamentó la falta de acierto de sus jugadores “en una serie de bandejas, quizás ocho o nueve, que si no las hubiéramos fallado, nos hubiéramos ido con el partido”. El entrenador del filial de Unicaja concluía con que “en una categoría como esta, si tienes fallos, el otro equipo los castiga, y eso ha sido lo que ha hecho hoy Oviedo”.

Kevin Van Wijk, el MVP del partido, reconocía que “me noto cansado con la acumulación de minutos, pero la adrenalina que se siente en Pumarín, hace suplir ese cansancio”. Además, en relación a su doble-doble en el partido, aseguraba que “no me fijo en mis números, sino en los del equipo. Lo importante es conseguir la victoria”.


Por su parte ,Víctor Pérez, afirmaba que “sabíamos que iba a ser un equipo muy agresivo, pero si manteníamos el nivel, les iba a costar meterse en el partido”, pero alababa una vez más el escenario de sus partidos como locales, “Pumarín es algo increíble, no nos imaginábamos ir con doce victorias y no haber perdido ningún partido. Con el efecto Pumarín, todo es posible”.

No hay comentarios:

Publicar un comentario