domingo, 15 de junio de 2014

Un año de Éibar

Hace 365 días el Real Oviedo quedaba apeado del playoff de ascenso
El equipo vasco es hoy de Primera

Hace un año el Real Oviedo se encontraba en el punto más cercano del retorno a la Liga de Fútbol Profesional. Tras diez temporadas alejados de las dos primeras categorías del fútbol español, el choque en Ipurúa podía marcar un paso más en el retorno de los azules.

Tras caer por 1-2 en el Carlos Tartiere, la misión de remontar en Ipurúa era complicada. Carlos Granero optó por un once formado por: Orlando; David Fernández, Mantovani, Baquero, Álvaro; Cerrajería, Aitor Sanz; Xavi Moré, Javi Casares; Josep Señé y Diego Cervero. En cuanto a las sustituciones, Manu Busto y Héctor Simón entraron en el minuto 57 por Señé y por Gálder Cerrajería. Posteriormente, Pepe Díaz ocupó la plaza de Mantovani.

Los jugadores del Real Oviedo aplauden a la grada en Ipurúa.
Jonás Sánchez
El encuentro no discurrió por los derroteros planteados por los azules, ya que el Eibar controló el choque de inicio a fin y el conjunto carbayón apenas creó ocasiones de peligro a la meta defendida por Xavi Irureta. Los más de 600 aficionados presentes en el estadio de Ipurúa no pudieron ver a su equipo remontar la eliminatoria. El tanto de Guille Roldán, a falta de once minutos para el final, significaba la sentencia para el equipo ovetense.

Cuando el árbitro señaló el final, se vivieron momentos muy emotivos en la grada de un estadio que exhuma fútbol por sus cuatro costados. La plantilla del Real Oviedo allí presente, es decir, los dieciséis convocados, al margen de Iker Alegre, que se encontraba en la grada, recibieron la ovación de los oviedistas allí desplazados.

También, tras el partido, Carlos Granero comenzó a cavar su tumba en el banquillo azul, y eso que no había renovado. Las palabras pronunciadas por el míster alicantino significaron el principio de su fin en el club azul. Granero sentenció en la rueda de prensa posterior al encuentro que solamente continuaría en el Real Oviedo si se le ofrecía un proyecto para quedar primeros de grupo.


La exigencia del primer puesto ha perseguido a los jugadores a lo largo de toda la temporada, y la tan trillada presión por lograr ese objetivo ha podido ser uno de los lastres del Real Oviedo durante la campaña 2013/2014. Hace un año, el Real Oviedo se encontraba rozando la LFP. Una temporada después, la situación es bien distinta, y es que los azules llevan un mes y once días sin disputar un encuentro oficial. ¿Dónde se encontrará el club carbayón dentro de un año?

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